viernes, 12 de junio de 2009
Uno de los testigos del 5 de junio, trabajó en la Comisaría de Las Flores desde el ’72. En el ’76 tenía su oficina dentro del establecimiento, y trabajaba de mañana. Explicó cómo era su trabajo, el contacto con otros policías, la cantidad de gente que eran – muchos. Yo, particularmente, aprendí un montón sobre cómo funciona una comisaría, donde mi ignorancia era total.
Le preguntaron por cambios que hubiera habido en la comisaría a partir de marzo de ese año: "nada modificó mi trabajo". Ante la insistencia de que hablara de la comisaría y no de su trabajo, agregó “cambió un poco la circulación”. Quisieron hacerle decir que había una zona restringida, en la que no podían ingresar porque estaban los temidos uniformados, pero el hombre dejó bien claro que, pasando la puerta que iba a los calabozos –donde había detenidos de todo tipo– había oficinas donde todos siguieron trabajando normalmente, incluso una oficina de trámites para la gente. Aclaró que dos soldados custodiaban el lugar –no supo si eran siempre los mismos o no– y, en un croquis que dibujó en la pizarra blanca de la sala, señaló dónde se ubicaban y describió cada sector.
Debo aclarar que el juez Rozansky no se molestó en mirar hacia la pizarra y, cuando una de sus dos apuntadoras –que se sentaban en primera fila de la sala– le preguntó mediante señas si ella debía copiar el planito, él, desde su asiento de magistrado, le respondió, también por señas, que no, que no valía la pena, menospreciando la información que emanaba del croquis.
Hubo preguntas sobre el chico desaparecido y la detención de su padre. También por esos cambios que parecen tan relevantes para la fiscalía y no para el testigo:
- ¿Usted no le preguntaba al comisario [por esos cambios en la comisaría]?
- La disciplina era distinta. Yo no podía ir a preguntarle al comisario si él no me llamaba.
- ¿Usted, por qué iba al baño afuera? [esta parte de la pregunta la tuvo que omitir el fiscal: ¿Porque temía pasar por la zona donde estaban los soldados?]
- Era una opción personal, quedaba más cerca de mi oficina [que el que estaba al fondo, pasando la zona de los calabozos.]
- ¿Por qué no preguntaba?
- Por prudencia no preguntaba. [porque no correspondía, no porque temía nada]
- ¿Alguien les avisó que iba a haber un cambio?
- No recuerdo si se hizo una reunión. Si sí, yo no estaba. Normalmente eso lo hace el comisario, es el que comanda la comisaría. Cómo explicarle… haber, es una actitud disciplinar.
Yo pregunto: ¿son o se hacen? Es tan ajena la palabra “disciplina” a la vida de hoy?!
Luego vinieron preguntas sobre el alto rubio. Era uno de los que acompañaba a Mansilla, el jefe. Esas dos o tres personas que lo acompañaban siempre eran oficiales con las insignias. Nunca lo vio en ninguna oficina, lo vio pasar una vez, no sabe cuántas veces. “¿Qué hacía esa persona alta rubia?” “no sé”. Los nombres de Mansilla y de Duret los supo cuando leyó la citación…¡Ah! Saltaron fiscales y querellantes. Entonces se pide lectura de lo que declaró este mismo señor en el 2005. Él recordó haber ido a declarar, pero no lo que había declarado. Cuando le leyeron lo que declaró –donde hablaba de Duret o Furet– , recordó y dijo espontáneamente:
“Ah, sí. No recordaba el apellido y me lo dijeron, me dijeron que era Duret. Entonces vale lo que dije, mejor dicho, lo que dice en esa declaración”.
¡¿Entendimos mal o le soplaron el nombre mientras declaraba?!
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¡Hola Lía!
ResponderEliminarRecién logré adherirme como miembro. A mí se me había pasado pero ayer me contó papá que el 2 de junio salió tu carta en La Nación!!! Impecable. Te mandamos nuestro apoyo y solidaridad. ¡Suban la carta al blog!
besos,
Blanca
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMucha fuerza!!! Aunq no puedo ir para alla estoy con ustedes como siempre. Saludos y tengamos fe!
ResponderEliminarAmigos DURET ...
ResponderEliminarHoy comienzo la lectura de este blog poniendome al dia de los hechos (aunque mamá y Laura algo me han contado) ... hechos disparatados e indignantes , por cierto !!! Desde Buenos Aires rezo por ustedes, por Alejandro y por la real converscion de los que tanta desfachatez están haciendo de este juicio (por llamarlo de alguna manera) . Rezo para que haya justicia de una vez por todas, y que éste sea el momento ... Les mando un beso muy grande, esperando poder hacerme una escapada para poder acompañarlos.
Paz y Bien ... y esperanza !
Diego Martin Pizone