miércoles, 17 de junio de 2009
¡¡¡¡¡UN HORROR!!!!!
“Eso me lo sugirió el juez en Azul” aclaró un testigo hoy. Este testigo sabía escribir a máquina, por eso su trabajo era pasar informes. El fiscal quería saber qué tipo de informes pasaba y él le contestó que no recordaba porque trabajaba muy intensamente y contrarreloj. El fiscal quiso que se le leyera lo que había declarado en el Juzgado Federal de Azul en 2005, porque suponía que había una contradicción.
Hasta ahora, el presidente leía para sí el párrafo pertinente para objetar o permitir la lectura. Esta vez parece haber aprobado que había una diferencia entre aquella declaración y la de hoy: aquella vez había declarado teóricamente -según consta en el acta- que los informes incluían “presuntos agentes subversivos”. El señor, recordado con fastidio inocultable por parte del fiscal Adler que estaba bajo juramento dijo: “yo no me acuerdo de lo que decían los informes, eso me lo sugirió el juez de Azul, que me dijo 'harían informes de presuntos agentes subversivos' y lo que dice la declaración”. Entre el público de mi izquierda se escuchó un susurrado “noooooo”. Rozansky, azorado, repreguntó para escuchar la confirmación de lo dicho. Jarazo y Esmoris también abrieron sus ojos atónitos ante su respuesta, una vez más, afirmativa.
Prosigue Adler sin más y, cuando Sivo toma la palabra introduce su pregunta con la frase “...todos los militares que han venido a mentir descaradamente…”. Salta el presidente avisándole que no puede calificar. A lo que el rebelde Sivo responde "es que es necesario".
La pregunta se perdió en el malestar que rondaba en la sala, a partir de la confesión espontánea y bajo juramento de este suboficial retirado de quien Duret fuera su jefe directo. Aún tenía mucho que aportar, cuando Adler solicita casi a los gritos que se suspenda su declaración y que marche preso por falso testimonio. El defensor de Duret, Dr. Ibañez, consideró que tal planteo no debía hacerse delante del testigo, al menos mientras no finalizara su declaración, se opuso a la solicitud por la falta de fundamentos para inculparlo de falso testimonio y, especialmente porque él no había ejercido su derecho a preguntarle a este testigo que él también había pedido -en todo caso, correspondía hacer el planteo después de que todos terminaran de hacerle al testigo las preguntas pertinentes.
El abrupto cuarto intermedio a las 14:21 me dio tiempo de salir, caminar hasta la relojería por pilas para el reloj de papá, seguir hasta la librería por una carpeta con separadores, también para papá, volver habiendo tomado algo de aire fresco marplatense y masticar dos papas Lays acanaladas.
Se hicieron las 14:50 cuando escuchamos que el tribunal disponía la detención del señor. Una vez más, de mi izquierda se escuchó un “bieeeeen” dicho por lo bajo. Ibáñez no pudo hacer más que pedir reserva de casación y ese hombre ahora debe estar pasando frío en un calabozo de la comisaría de Mar del Plata… por haber dicho la verdad.
Modesta Observación:
Es la tercera vez que, a partir de declaraciones en el debate oral y público, se perciben irregularidades en la etapa instructoria, que se efectuó en la ciudad de Azul, Prov. de Bs. As. A saber: 1. el olvido absoluto o el “no recuerdo" de haber ido a declarar y reconocer la firma como “similar” a la propia, insistiendo en no tener registro en su memoria de haberse presentado y decir lo que consta en el acta; 2. la aclaración de que ese nombre -Duret o Furet – que consta en el acta no lo recordaba y que se lo dijeron en ese momento en que declaraba; 3. este último caso en que aclara e insiste en que los términos que figuran en la declaración de Azul fueron sugeridos por el juez.
Pequeño cuestionamiento:
La etapa instructoria es la que decide que las sospechas sobre los imputados son contundentes por lo que se debe elevar la causa a un tribunal –ya no a un solo juez, sino a tres– para que resuelva al respecto: es lo que estamos viviendo en el presente. De seguir el sentido común, este hombre, revelador de una verdad ocultada, pone luz en el entramado de historias mentirosas y cómplices caraduras en busca de un castigo mal aplicado. Sin embargo, si se levantan sospechas, mejor dicho, si se aceptan las sospechas levantadas sobre las irregularidades durante la etapa instructoria, ¿qué validez tiene toda esta etapa que se denomina juicio oral? Sin duda, se caería y se rompería en mil pedazos, desde la detención hace tres años y medio hasta hoy, junio de 2009.
Asombrosa Casualidad:
¿Quiénes son los responsables de velar por la seguridad del debido proceso a favor, por supuesto, de todos los ciudadanos que poblamos la nación? La fiscalía. Casualmente, el Dr. Blanco estaba presente hoy en la audiencia y es fiscal en el Juzgado Federal de Azul, donde se vislumbran estas irregularidades.
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