jueves, 25 de junio de 2009

Próxima Audiencia el martes 30 de junio

Queridos lectores: Hoy fue un día duro, como estaba previsto, nos dieron palazos por todos lados. Hablaron y leyeron sus alegatos Sibo, Rezses y Adler (querellantes y fiscalía) Pero ¡¿saben cómo?! ¡¡¡MINTIENDO!!! La gente que no fue a ninguna audiencia tal vez les crea, pero MIENTEN al decir que no hubo contracdicciones, MIENTEN al decir que todos los testigos lo reconocieron y nombraron a Duret, MIENTEN al incorporar por lectura testimonios que fueron ampliados o desmentidos durante este juicio oral. Espero que los jueces se hayan dado cuenta de que nos encontramos frente a unos farsantes y que tomen las riendas sobre el asunto. Miente, miente que algo quedará, ¿les suena? PERO NO SOMOS TONTOS.

InTrO pArA nUeVoS LeCtOrEs

Este blog surge a raíz de una carta que escribí en mayo de este año. La pueden leer en www.cartasdesdenuestrasceldas.blogspot.com está firmada por mí. Mi nombre es Lía Victoria Duret y, al escribir el blog junto con mi hermano, hablo en nombre de mi grupo familiar más cercano. Les cuento cómo nacen la carta y su adjunto “Quién es capaz” A principios de diciembre de 2005, papá llegó a casa después de un día de oficina y nos dijo: “prepárense que parece que me llevan en cana”. Había llegado la citación de un juez de la ciudad de Azul, Prov. de Buenos Aires, para que papá se presentara allí y sabíamos que, en casos similares, quienes se habían presentado en otros juzgados no volvían a la casa, sino que quedaban presos. Así fue como, a partir del 6 de diciembre de ese año, él perdió su libertad que hasta el día de hoy no ha podido recuperar. Nosotros, su familia, nos adaptamos al cambio, tratando de no dejar de lado nuestros compromisos y nuestra vida… ¡dura tarea! ¿Por qué queda preso el señor Alejandro Guillermo Duret, o cualquier otro ciudadano común? Uno va preso cuando alguien presenta una denuncia, se abre una investigación y el juez de instrucción recibe suficientes pruebas para creer que uno cometió un delito. Estas pruebas son documentos y testimonios de personas capaces de dar fe sobre lo que ha hecho uno, un ciudadano común o A. G. Duret, que es mi padre. ¿Y el delito? En este caso el delito imputado es “la detención ilegal, seguida de tortura y homicidio del que habría sido objeto el señor Carlos Alberto Labolita a partir del 25 de abril de 1976”. El problema al que nos enfrentamos es grave: ¡mi padre nunca siquiera se cruzó con ese chico! Lo están acusando de algo que no hizo. Podríamos haber dicho que “erróneamente”, pero de unas pocas audiencias con declaraciones de testigos, saltaron al menos cuatro espontáneas afirmaciones que nos llevaron a pensar en claras irregularidades durante la etapa instructiva. (las encuentran a lo largo de este blog). Una causó risa, otra nos dejó mudos, la tercera ya parecía una tomada de pelo y la cuarta confirmó la sospecha que venía creciendo a pasos agigantados. Así sonó para nosotros y no pasó inadvertido para los demás participantes y espectadores, que pedían repitieran una y otra vez lo que decían o que no callaban interjecciones de asombro. Los testigos demostraron haber sido inducidos a nombrarlo a “Duret”: la mitad de los que lo habían señalado a papá en el instructivo, ahora, en la etapa oral, no pueden decir su nombre, no lo nombran, y la otra mitad lo nombra por referencia de terceras personas: “me dijeron…” “¿y quién se lo dijo?” “no sé”. Por otro lado, existe un principio constitucional de que uno es inocente hasta que se demuestra lo contrario: ante la falta de pruebas, uno es inocente so pena de hacerle pagar a uno por el delito de otro. En este caso y similares, el imputado es presumido culpable, pero toda la documentación no existe porque periódicamente se manda a incinerar: informes que muestren a dónde fue a parar el chico, a quién le interesaba detenerlo y porqué, o qué hacía mi padre de sol a sol por entonces, cuando tenía 23 años. En cuanto a “tortura y homicidio” son supuestos. Curiosamente, escuchamos relatos contradictorios sobre un episodio que, en las primeras denuncias, por allá en los años setenta, ¡no se mencionó ni una vez! Es más, según ellos mismos, la última vez que lo vieron fue cuando lo detuvo la policía –sí, sólo la policía lo detuvo, ningún militar, y no cuando supuestamente lo llevan una noche a la casa y dice “hace cinco días me tienen en la parrilla”. Esto les da a suponer que alguien lo torturó y como no saben quién, también se lo quieren atribuir a mi papá. Para esto, pretenden que varios testigos den a pensar que mi papá lo torturaría en su oficina, que era de 2mx3m y que tenía la entrada compartida con otras oficinas y donde transitaban cientos de personas. Una vez más, me resulta claro que nos están engañando, pero todavía no entiendo exactamente porqué. Pareciera que no se conforman con castigar a alguien, cualquiera, por la desaparición, sino que necesitan introducir la figura de tortura. Ya verán además cómo chocan los diferentes relatos, según los fueron narrando bajo juramento los supuestos testigos presenciales. Por último, “el homicidio”. Dicen haber hecho lo imposible por encontrarlo o saber de él. Sin embargo, un testigo, de la policía provincial, declaró haber presenciado cuando dos personas lo retiraban –con vida– de las celdas en la ciudad de La Plata al poco tiempo de que fuera detenido el 25 de abril de 1976 – por la policía en la ciudad de Las Flores, Prov. de Bs. As. Esa prueba da una pauta cierta de que Carlos volvió a La Plata. En la primera semana del juicio, ¡la fiscalía y la querella quisieron que el tribunal la desestimara! Ahora bien, parece que “La Plata” estaba interesado en detener a Carlos, quien militaba en montoneros –esto en el juicio, lo confirma Gladis, su mujer. Era oriundo de Las Flores, que pertenece a la jurisdicción regida por Azul, que a su vez pertenece a Tandil. Por eso, “La Plata” le pide a Tandil que lo detenga y, cuando apareció por la zona, en busca de refugio de la ardiente La Plata, la policía da aviso y lo detiene. Luego, la policía lo lleva a un sector militar de Azul. Nadie puede especificar quién lo recibió, pero, ante la duda... “habrá sido Duret”. Para colmo, su jefe Pedro Pablo Mansilla, que también está en la causa, ya declaró que ese mismo día, lo trasladaron a Tandil y que Duret no tuvo nada que ver. Luego, evidentemente, lo han llevado a La Plata, porque es allí de donde hay otro testimonio posterior.

viernes, 19 de junio de 2009

Les copio el link del diario la kapital de Mar del Plata, donde redactaron un buen extracto de la declaración de ayer: http://www.lacapitalmdp.com/noticias/Policiales/2009/06/19/112769.htm
¡¡¡No se rían de la foto con trompita que eligieron para el artículo!!!
Además, cuando empiecen a leer y vean que tiene 56, recuerden que en aquel entonces tenía 23. Al finalizar la nota, se puede comentar, esto fue lo que envié yo:
El extracto de Duret está muy completo. Sólo debo aclararles que el Presidente del Tribunal no es Esmoris, sino Jarazo, y que a su pregunta de cómo se procesaba la información respondió que todo llegaba al jefe de la unidad y que él era quien resolvía qué hacer con ella. En cuanto a Carlos Alberto, como confirmó su mujer, era montonero además de militante peronista y en cuanto al reconocimiento fotográfico, no olvide que lo reconoció en una ronda de UNA foto. Felicito al reportero, de todas maneras.

jueves, 18 de junio de 2009

Dijo TODO lo que pensaba decir

Tengo muchos apuntes de hoy de la declaración de papá que fue de desde las 11:11 a 12:35, de 13:18 a 14:35 y de 15:50 a 16:20 según mi reloj. Fue la única del día porque Mansilla, finalmente, decidió por consejo de su defensor, no declarar. Se lo vio tranquilo y claro en sus explicaciones de cómo está el ejército organizado, qué tareas realizaba con teniente recién ascendido en ese momento, que percepción tiene de este juicio, cómo se siente como imputado. Avisó que sólo respondería preguntas de su defensor, y con énfasis se declaró inocente. Insistió en reiteradas oportunidades que nada, absolutamente nada de lo que dijera justifica lo que le habría pasado a Carlos Alberto Labolita. Entiende que la familia tiene derecho a pedir justicia, pero que no tiene derecho a pedir que se condene a un inocente. Los dejo con la expectativa, pero les aviso desde ya que la próxima audiencia es el jueves 25, cuando se incorporarán por lectura las pruebas que quedan pendientes y los alegatos de querellantes y fiscalía. Las defensas harán su alegato el lunes 29 de junio.

Día 9 de 9

Este jueves 18 declara el imputado Duret. Sería a partir de las 10:30. El imputado Mansilla también querría declarar, pero su defensor solicitó esta petición el martes pasado a última hora, con lo cual no se sabe aún cuándo sería su declaración. Aún no tenemos las fechas de las próximas audiencias, que serán para alegatos y sentencia. Ahora, para los que están algo perdidos en cuanto a cómo es el lugar y quiénes participan, imaginen que las anotaciones que siguen pertenecen a una sala rectangular. Se accede por el fondo y, pasando la vista por encima de las butacas, se ven los tres escritorios contiguos de los jueces del tribunal que devueven la mirada a quienes ingresan a la sala. Los sectores "izquierda" y "derecha" no están defasados, sino enfrentados. El banquillo está bien centrado respecto del presidente del tribunal:
__________________________________________________________________
Dra. Funes/ Dr. Rozansky /Dr. Jarazo/ Dr. Esmoris ..... .....secretaria..... Vocal ....... Presidente.......Vocal ..........
A la izquierda:
Fiscales:
Azolín,
Blanco o Aguad, Adler Querellantes:
Sivo (particular)
Rezses o Rivas (DDH)
y asesores.
Prensa
A la derecha:
Defensas:
Ibañez
Gadea Dorronzoro
codefensora
Detrás de ellos:
Duret
Mansilla
banquillo
5 filas de 11 butacas c/u
Ingreso al público
_________________________________________________________________
Entramos en la curva previa a la recta final, el ruido nos aturde, y no podemos derrapar ni volcar!!!

miércoles, 17 de junio de 2009

¡¡¡¡¡UN HORROR!!!!! “Eso me lo sugirió el juez en Azul” aclaró un testigo hoy. Este testigo sabía escribir a máquina, por eso su trabajo era pasar informes. El fiscal quería saber qué tipo de informes pasaba y él le contestó que no recordaba porque trabajaba muy intensamente y contrarreloj. El fiscal quiso que se le leyera lo que había declarado en el Juzgado Federal de Azul en 2005, porque suponía que había una contradicción. Hasta ahora, el presidente leía para sí el párrafo pertinente para objetar o permitir la lectura. Esta vez parece haber aprobado que había una diferencia entre aquella declaración y la de hoy: aquella vez había declarado teóricamente -según consta en el acta- que los informes incluían “presuntos agentes subversivos”. El señor, recordado con fastidio inocultable por parte del fiscal Adler que estaba bajo juramento dijo: “yo no me acuerdo de lo que decían los informes, eso me lo sugirió el juez de Azul, que me dijo 'harían informes de presuntos agentes subversivos' y lo que dice la declaración”. Entre el público de mi izquierda se escuchó un susurrado “noooooo”. Rozansky, azorado, repreguntó para escuchar la confirmación de lo dicho. Jarazo y Esmoris también abrieron sus ojos atónitos ante su respuesta, una vez más, afirmativa. Prosigue Adler sin más y, cuando Sivo toma la palabra introduce su pregunta con la frase “...todos los militares que han venido a mentir descaradamente…”. Salta el presidente avisándole que no puede calificar. A lo que el rebelde Sivo responde "es que es necesario". La pregunta se perdió en el malestar que rondaba en la sala, a partir de la confesión espontánea y bajo juramento de este suboficial retirado de quien Duret fuera su jefe directo. Aún tenía mucho que aportar, cuando Adler solicita casi a los gritos que se suspenda su declaración y que marche preso por falso testimonio. El defensor de Duret, Dr. Ibañez, consideró que tal planteo no debía hacerse delante del testigo, al menos mientras no finalizara su declaración, se opuso a la solicitud por la falta de fundamentos para inculparlo de falso testimonio y, especialmente porque él no había ejercido su derecho a preguntarle a este testigo que él también había pedido -en todo caso, correspondía hacer el planteo después de que todos terminaran de hacerle al testigo las preguntas pertinentes. El abrupto cuarto intermedio a las 14:21 me dio tiempo de salir, caminar hasta la relojería por pilas para el reloj de papá, seguir hasta la librería por una carpeta con separadores, también para papá, volver habiendo tomado algo de aire fresco marplatense y masticar dos papas Lays acanaladas. Se hicieron las 14:50 cuando escuchamos que el tribunal disponía la detención del señor. Una vez más, de mi izquierda se escuchó un “bieeeeen” dicho por lo bajo. Ibáñez no pudo hacer más que pedir reserva de casación y ese hombre ahora debe estar pasando frío en un calabozo de la comisaría de Mar del Plata… por haber dicho la verdad. Modesta Observación: Es la tercera vez que, a partir de declaraciones en el debate oral y público, se perciben irregularidades en la etapa instructoria, que se efectuó en la ciudad de Azul, Prov. de Bs. As. A saber: 1. el olvido absoluto o el “no recuerdo" de haber ido a declarar y reconocer la firma como “similar” a la propia, insistiendo en no tener registro en su memoria de haberse presentado y decir lo que consta en el acta; 2. la aclaración de que ese nombre -Duret o Furet – que consta en el acta no lo recordaba y que se lo dijeron en ese momento en que declaraba; 3. este último caso en que aclara e insiste en que los términos que figuran en la declaración de Azul fueron sugeridos por el juez. Pequeño cuestionamiento: La etapa instructoria es la que decide que las sospechas sobre los imputados son contundentes por lo que se debe elevar la causa a un tribunal –ya no a un solo juez, sino a tres– para que resuelva al respecto: es lo que estamos viviendo en el presente. De seguir el sentido común, este hombre, revelador de una verdad ocultada, pone luz en el entramado de historias mentirosas y cómplices caraduras en busca de un castigo mal aplicado. Sin embargo, si se levantan sospechas, mejor dicho, si se aceptan las sospechas levantadas sobre las irregularidades durante la etapa instructoria, ¿qué validez tiene toda esta etapa que se denomina juicio oral? Sin duda, se caería y se rompería en mil pedazos, desde la detención hace tres años y medio hasta hoy, junio de 2009. Asombrosa Casualidad: ¿Quiénes son los responsables de velar por la seguridad del debido proceso a favor, por supuesto, de todos los ciudadanos que poblamos la nación? La fiscalía. Casualmente, el Dr. Blanco estaba presente hoy en la audiencia y es fiscal en el Juzgado Federal de Azul, donde se vislumbran estas irregularidades.

martes, 16 de junio de 2009

Queridos lectores: Ya que este martes 16 de junio a las 10.00 comienza el último día de “testigos”, prometo a posteriori hacerles un resumen general de las 23 deposiciones –linda palabra, sinónimo de “declaraciones”, por favor. Por ahora, no quiero dejar de contarles sobre la única declaración de lo que se llama “testigo de concepto”, a cargo de una señora, civil, que tuvo a mi padre por jefe en auditoría de IOSE durante sus últimos dos años y medio de libertad. Les anticipo que, cuando fuimos a ver a papá al finalizar ese día de audiencia –como siempre y con el aval del presidente del tribunal– lo primero que dijo fue “no estoy acostumbrado a que hablen bien de mí. Hasta se me cayeron unas lágrimas”. La señora comenzó hablando de cuando leen el currículum de quien será el nuevo jefe. El fiscal no entendió que la señora nunca tuvo una carpeta con el currículum, si no que esa "hojita" se había leído a ella y a todos los presentes. Tampoco entendió que en la “hojita” se hablaba simplemente de sus destinos y sus estudios y quería obligarla a explicar porqué no decía nada de alguna reminiscencia en el informe de la CONADEP –que toman como la verdad revelada… pero si toda la información está sustentada en acusaciones baratas, como en este caso, ¡Dios me libre! Ella habló de una trayectoria brillante, que se deducía del currículum. El otro fiscal preguntó si le parecía lógico que, con ese currículum, lo llevaran a auditoría. Ella aseveró que sí porque se trataba de un área muy sensible que manejaba un presupuesto muy alto y que requería bastante/mucha transparencia y mucha integridad –“moral” agregó al preguntársele sobre el tipo de integridad. Explicó que era un hombre muy apegado a las reglas, humanitario y solidario y que por eso le pareció siempre muy injusto lo que le está pasando. “¿Por qué le parece injusto?” “No emito conceptos. Sólo por la privación de la libertad me parece injusto”. “Él tomaba como propios los problemas de aquellos afiliados remotos, problemas de los que tomaba conocimiento en los viajes de auditoría por el país y que escuchaba de la propia boca de los afligidos a los que se acercaba yendo a sus casas donde fuera que se encontraran.” Quisieron hacerle decir que tomaba decisiones solo y que era impulsivo o que trabajaba sin consultar, pero no era así. Él siempre iba acompañado de algún médico u otro y el relato continuaba con lo que hacían luego, en equipo, para resolver lo que le correspondía a la Obra Social. El dr. Sivo, con su tono despectivo y sobrador, afirmó que "la brillantez está en la subjetividad de cada uno". Espero que sepa aplicar estas mismas palabras suyas a todo lo brillante que hizo decir a los “testigos” suyos respecto del joven desaparecido, en especial, porque fue él el que se encargó de que no faltara nunca un comentario absolutamente subjetivo sobre el desaparecido y su familia; victimizándolos, quiero creer que sin querer, pues es lo que él, el segundo día del juicio, dijo querer evitar. Culminó su declaración con palabras que fueron poco escuchadas porque Rozansky tomó el micrófono para plantear una queja: no se le había preguntado qué relación tenía con los imputados, a lo que ella contestó “hoy se puede decir que soy amiga, pero no obsta la objetividad de mi declaración.” Entonces, sus últimas palabras fueron: “fue el primer jefe que aplicó la ley de ética pública”. Ella hace más de 30 años que trabaja en esa institución. De todos modos, las últimas palabras las escuchó ella al salir de la sala “ahora lo quieren beatificar”. Esto salió de la boca de quien, semanas atrás, hiciera llamadas desde su celular para convocar a su gente para que asistiera al juicio el 16 –hoy, que sería el día de los alegatos de la querella. Es el señor gordo de bufanda rayada a colores. Esta semana, tenemos audiencias el 16 y el 18, jueves, que será cuando declare mi papá. Por ahora no tenemos más fechas previstas, pero se los haré saber en cuanto las sepa.

viernes, 12 de junio de 2009

Uno de los testigos del 5 de junio, trabajó en la Comisaría de Las Flores desde el ’72. En el ’76 tenía su oficina dentro del establecimiento, y trabajaba de mañana. Explicó cómo era su trabajo, el contacto con otros policías, la cantidad de gente que eran – muchos. Yo, particularmente, aprendí un montón sobre cómo funciona una comisaría, donde mi ignorancia era total. Le preguntaron por cambios que hubiera habido en la comisaría a partir de marzo de ese año: "nada modificó mi trabajo". Ante la insistencia de que hablara de la comisaría y no de su trabajo, agregó “cambió un poco la circulación”. Quisieron hacerle decir que había una zona restringida, en la que no podían ingresar porque estaban los temidos uniformados, pero el hombre dejó bien claro que, pasando la puerta que iba a los calabozos –donde había detenidos de todo tipo– había oficinas donde todos siguieron trabajando normalmente, incluso una oficina de trámites para la gente. Aclaró que dos soldados custodiaban el lugar –no supo si eran siempre los mismos o no– y, en un croquis que dibujó en la pizarra blanca de la sala, señaló dónde se ubicaban y describió cada sector. Debo aclarar que el juez Rozansky no se molestó en mirar hacia la pizarra y, cuando una de sus dos apuntadoras –que se sentaban en primera fila de la sala– le preguntó mediante señas si ella debía copiar el planito, él, desde su asiento de magistrado, le respondió, también por señas, que no, que no valía la pena, menospreciando la información que emanaba del croquis. Hubo preguntas sobre el chico desaparecido y la detención de su padre. También por esos cambios que parecen tan relevantes para la fiscalía y no para el testigo: - ¿Usted no le preguntaba al comisario [por esos cambios en la comisaría]? - La disciplina era distinta. Yo no podía ir a preguntarle al comisario si él no me llamaba. - ¿Usted, por qué iba al baño afuera? [esta parte de la pregunta la tuvo que omitir el fiscal: ¿Porque temía pasar por la zona donde estaban los soldados?] - Era una opción personal, quedaba más cerca de mi oficina [que el que estaba al fondo, pasando la zona de los calabozos.] - ¿Por qué no preguntaba? - Por prudencia no preguntaba. [porque no correspondía, no porque temía nada] - ¿Alguien les avisó que iba a haber un cambio? - No recuerdo si se hizo una reunión. Si sí, yo no estaba. Normalmente eso lo hace el comisario, es el que comanda la comisaría. Cómo explicarle… haber, es una actitud disciplinar. Yo pregunto: ¿son o se hacen? Es tan ajena la palabra “disciplina” a la vida de hoy?! Luego vinieron preguntas sobre el alto rubio. Era uno de los que acompañaba a Mansilla, el jefe. Esas dos o tres personas que lo acompañaban siempre eran oficiales con las insignias. Nunca lo vio en ninguna oficina, lo vio pasar una vez, no sabe cuántas veces. “¿Qué hacía esa persona alta rubia?” “no sé”. Los nombres de Mansilla y de Duret los supo cuando leyó la citación…¡Ah! Saltaron fiscales y querellantes. Entonces se pide lectura de lo que declaró este mismo señor en el 2005. Él recordó haber ido a declarar, pero no lo que había declarado. Cuando le leyeron lo que declaró –donde hablaba de Duret o Furet– , recordó y dijo espontáneamente: “Ah, sí. No recordaba el apellido y me lo dijeron, me dijeron que era Duret. Entonces vale lo que dije, mejor dicho, lo que dice en esa declaración”. ¡¿Entendimos mal o le soplaron el nombre mientras declaraba?!

martes, 9 de junio de 2009

Día 4 de 9 (continuación) Queridos lectores, comentaristas y seguidores: ¡Gracias por su interés! Tengo un merengue importante de declaraciones testimoniales. Hasta ahora, todos de la querella. El apellido "DdddurEt" sonó con particular énfasis durante el primer día de testigos, que fue el jueves pasado (4 de junio). Parecía una cargada, al ver que "no recordaban" nada más que ese apellido. El viernes, también se destacaba dentro de las narraciones con tono normal hasta que se detenían en el apellido de... DurEt, que conocían por comentarios, según aclaraban una y otra vez antes de finalizar el párrafo. Hoy, lunes, la seguidilla fue intensa, pero con más naturalidad, aunque siempre seguido de “por comentarios”. Comentarios de quién, solían preguntar. “De la gente, del pueblo, de los compañeros. Es un pueblo chico." “¿Recuerda a alguna persona que se lo haya dicho? El nombre de una persona que lo haya nombrado a Duret?” Adivinen la respuesta?! ¡NO! Ni uno pudo decir quién le había nombrado el nombre de… DurEt. En algún momento, recordé el comercial de Menem lo hizo. Daba la sensación de que fuera el superhéroe (o el archienemigo) que estaba en todos lados: manejando el auto, esperando en el sillón, indagando mediante torturas, preguntando pacíficamente, pidiendo agua, dando órdenes sin hablar, todo. Casi siempre con otras personas alrededor, pero el único nombre que saben repetir es: ya saben. ¡Y ningún otro! Ni siquiera el de sus propios compañeros de trabajo y del gremio. Todos deslindan responsabilidades con "dicen que era Duret", "supe por comentarios", “eso me dijeron después”. No los voy a aburrir con historias que duran entre 30 y 120 minutos. Pero en breve voy a destacar lo que resalto en mis apuntes. ¡Gracias por el aguante!

domingo, 7 de junio de 2009

Día 4 de 9 (primera parte) El fiscal Adler dijo: “ayer, un testigo me tuvo que preguntar si estuvo bien o mal!!!!! porque se sentía hostigado por la defensa.” Venía su reclamo porque el defensor ejercía su derecho de solicitar que ciertas preguntas y respuestas y partes de los relatos constaran en actas que, como explicó el presidente del tribunal, la única manera de ejercer este derecho es mediante la frase “conste en acta” dicha al momento en que de la oralidad surgen frases que se quieren registrar específicamente. ¿Salió esto en algún diario? Yo hasta ahora no lo encontré y necesito horas para contar pormenores que los periodistas han deformado para publicar la noticia hoy. En cuanto al testigo, casualmente era la querella, que son los que declararon hasta ahora. ¿Porqué un testigo teme no haber actuado bien? Si la verdad es simplemente verdad: no está ni bien ni mal. Esto me parece descarada, por eso lo subo antes. Ahora voy a visitar a papá y luego continúo. Gracias a los seguidores y a los que leen también estas líneas!

viernes, 5 de junio de 2009

Día 3 de 9 Ayer fue un largo día y otro se viene otro, al parecer no tan intenso. Cuando llegamos, había 9 lugares "reservados" en primera fila y 8 en la segunda. Dejaban los 4 lugares reservados para nosotros, que no tenían cartel. También había una silla contra la pared con cartelito. Una vez que las tres primeras personas ocuparon asientos "reservados", una de ellas calzó pañuelo blanco, les pidieron permiso para despegar los cartelitos y pegarlos en otras tres sillas del fondo. Escuchamos a los seis primeros testigos, desde las 11 hasta las 20:30, con algunos intervalos con hambre y sed. Sólo tengo tiempo para destacar que la revictimización a que ellos (los DDHH) aluden, sólo fue requerida a cada testigo a boca del abogado querellante con preguntas tipo "cómo era su vida antes y cómo fue después de que a Carlitos lo llevaran". Ahora tenemos por delante otra audiencia con testigos menos directos aún que los de ayer y, además, van a decirnos qué resolvieron respecto de incorporar a K y a Kris como testigos, para reconfirmar las verdades que expresó ayer Gladys, la viuda del desaparecido, que ya había jurado no dar falso testimonio. ¡No se pierdan el próximo capítulo!

miércoles, 3 de junio de 2009

Día 2 de 9
El Credo es la oración que espata al demonio

Entramos 10:30, cuando estaba estipulado comenzar a las 9:30. A las 11.44 ingresan los fiscales y la querella. Esta vez tenemos un fiscal nuevo, de barba, que resulta incorporar pasajes literarios a sus exposiciones. Es el fiscal de los fiscales: Dr. Jorge Aguat, Aguad, Awat. (todavía no sé como se escribe) El tribunal se presenta tres minutos más tarde y comienza la lectura, una vez más a cargo de la Dra. Funes, de los resultados a los planteos del martes 26.

Para la plebe que somos, las resoluciones resultan poco claras en virtud de las terminología y redacción propias de la jerga profesional pertinente. Pero, más tarde, comprendo que:

  • - la recusación la resolverá la Casación en la fecha prevista y que las sesiones continúan. - La sanción que solicitaron la querella y los fiscales para el abogado defensor por plantear nueva recusación al mismo juez en virtud de incidentes previos con él, no aceptada. - El debate oral no se anulará, y se difiere el tratamiento de su inconstitucionalidad al momento de la sentencia. - La nulidad del debate por plazo razonable excedido, no resulta atendible. - La petición de libertad de Mansilla en virtud de la ley 24390 no prospera. - La incorporación de la presencia de los policías al debate es rechazada por no haberse solicitado en el momento oportuno. - La prueba del manuscrito ya ha sido incorporada, por lo tanto, no a la objeción puesto que carece de fundamento. - La revocación al arresto domiciliario para Mansilla no correspondía a la etapa preliminar, por lo tanto, no se hace lugar. Aclara Rozansky que adhiere a la querella contra la defensa, y cree que por cuestión de seguridad el tribunal debería resolver al respecto sin más, argumentando que había desaparecido un testigo en Tucumán (haciendo alusión a las noticias que hablaban de un “testigo desaparecido por 24horas y, afortunadamente, encontrado con vida”).

A las 12.28 empieza la indagación declaratoria. //Perdón nueva interrupción de la querella, que quiere verbalizar porqué estiman que la revocación al arresto domiciliario es preliminar, porque este es un debate oral y público, dos características que le permiten a la ciudadanía saber qué se planteo y qué se resuelve. Más cuando hay un caso concreto como el de Febrés (2 minutos)// El presidente con absoluta calma le explica que la decisión final se hará pública oralmente una vez hecho el planteo por vía de incidencia.

Dado que no hay orden estipulado para que pase uno u otro de los imputados, llama primero a Duret: “Tome asiento por favor, Señor Duret”. Después del interrogatorio de indetificación (nombres, sin apodos, 53 años, fecha de nacimiento, DNI, estado civil, profesión: Militar, Cnl del Ejército Argentino, nacionalidad y lugar de nacimiento, último domicilio y tiempo en que habitó allí, sus padres estado civil y profesiones; causas en trámite o condenas) y la lectura de los hechos que dan lugar a este juicio (síntesis de lo que el ministerio fiscal y la querella le atribuyen -lo leído el día 1), Duret opta por no declarar por el momento. Entonces, se incorpora la declaración vertida a fojas 328 a 329 a excepción del escrito que se acompañara en ella (porque no es más que una espontánea por escrito y no se considera "declaración"). Pero Adler quiere que sí se incorpore y hace reserva de casación. A su vez piden que se lean las fojas incorporadas (que se habían tomado en Azul) Durante esos 8 minutos, se retiran unos cuantos de la sala y los fiscales hablan entre sí.

Luego es el turno de Mansilla. [Quiero agregar que este señor pasó dos noches en su celda sin colchón, ni calefacción, ni plato ni cubiertos ni comida ni agua. La primera noche, los guardias le convidaron algo de comer, sin que fuera su obligación. El miércoles, su tercer día en Mar del Plata, algunos conocidos le alcanzaron ciertos objetos básicos para sobrevivir y cuando mi madre le llevó un libro para que se entretuviera, ya hacia el viernes, se dio cuenta de que no tenía luz que iluminara su espacio desde que caía el sol hasta la mañana siguiente]

//Nueva interrupción, esta vez de la fiscalía.// El presidente lo posterga a Aguad para tomar la declaración que aún está pendiente.

Ya siendo las 13, el Dr. Aguad toma la palabra y luego, el Dr. Adler y el Dr. Sibo, quienes sustraen 60 minutos del valioso tiempo de todos los allí presentes para imponer su visión respecto del arresto domiciliario de Mansilla. Podría describir con lujo de detalles las actitudes, acciones y desconexiones de cada uno de los participantes, tales como subirse las medias, cuchichear, abrir bien los ojos para no dormirse, etc. Pero me limitaré a mi padre, que es un verdadero interesado en este proceso, que no pestañeó siquiera mientras miraba firmemente y con el seño fruncido a cada uno de los expositores. Si me permiten, parecían estar queriendo promulgar una ley, a través de un estudio comparado que incluía a Klaus Barbi, a Frank Stande, a Pripke, entre otros y en el lugar equivocado, pues el recinto no es el Congreso, si no una sala del Poder Judicial. Las frases destacables fueron: El Dr. Sibo diciendo que los Derechos Humanos bregan por los derechos humanos, por eso ven en qué condiciones están las habitaciones de las cárceles. Aguad: “la sociedad no acepta eso de la verticalidad, y no olvida, ni perdona. Pide juicio y castigo. Adler: "estamos lejos del odio." Aguad adula al tribunal llamándolo “libre pensador”y halaga a Sibo porque boga por la paz social y dice que no caerán en impunidad. Aguad expresa que las esposas son las tenazas de la ley… [tal vez quiso sugerir que se les pusieran esposas a Duret y a Mansilla] insistiendo en que el tribunal busque la paz social porque “la sensación es que la justicia no resuelve la impunidad”. ¿Qué me dicen?

Mañana a las 9:30 estaremos allí nuevamente. ¡¡Gracias por acompañarnos desde su pensamiento y con el corazón!!