martes, 21 de julio de 2009

en el Día del Amigo

Si “amigo” es quien nos acompaña en momentos difíciles, para ustedes, seguidores de este blog, FELIZ DÍA, AYER!!! Sepan que más de una vez me hicieron emocionar porque sentía el apoyo de cada uno de los que ingresaban, con palabras o con silencios, y eran una bocanada de aire fresco en esos momentos tan tensos que pasamos. Después de tantas emociones, la familia necesitó un recreo y "jugar a que llevábamos una vida normal". Así fue como pasaron estos días, con algo de privacidad y vacaciones. Esta es una de las fotos del reencuentro de Hércules -perro, mejor amigo del hombre- con su lobo alfa, el expreso Duret. También quiero que tengan presente que, los años de encierro de papá nos llevaron a descubrir verdaderas amistades que, tal vez, menospreciábamos, hemos hecho nuevos amigos, algunos que perdurarán, otros con menos afinidades que se disolverán, vivimos en carne propia eso de que los verdaderos amigos se ven en las malas y, sin extenderme más, les copio aquí un poema de Jorge Luis Borges: El árbol de la amistad. ¡Encuéntrense en nuestro árbol!
Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren todo el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas las vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos. Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro papá y nuestra mamá, nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien. Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz. Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies, cosquillitas a nuestro estómago, etc. También existen aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca. Hablando de cerca, no podemos olvidar a los amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es darnos cuenta que aquellas que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino. Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre... simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevaron mucho, pero no habrá de los que no nos dejaran nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por causalidad.

2 comentarios:

  1. Me alegra mucho que ya esten vivendo "una vida normal" ... muy feliz dia aunque con tres dias de retrazo... besosssssss

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