miércoles, 27 de mayo de 2009

26 de mayo de 2009

Intro. A continuación resumimos lo que fue el primer día del juicio a P. P. Mansilla y a A. G. Duret. Llegamos antes de las 8 de la mañana y nos ubicaron en nuestros cuatro lugares asignados. El resto debía esperar a que hubiera lugar en la sala, porque todavía no había llegado la gente acreditada. De a poco fueron sentándose comedoras de caramelos de menta con chocolate (quedaron varios bollitos de papeles en el piso), la quinta y última fila fue copada por estudiantes, luego se extendieron a la cuarta fila. El stock de estudiantes se renovó para el último tramo de la tarde que fue de 18 a 19.30 con la actuación de los fiscales y querellante. Hacia las 9:45 de la mañana se veían, entre la audiencia, dos remeras azules que decían “30 años de vida venciendo a la muerte”, un pañuelo de abuelas en la cabeza de una señora en el extremo izquierdo de la primera fila mirando hacia el tribunal, una remera de “Evita JP” en una chica que quedó parada en el rincón derecho trasero de la sala y Luis Duhalde en el centro de la primera fila. Antes de que entraran los jueces, ingresaron los reos. Una señora calumnió a Duret diciendo “Asesino” mientras otra calumniaba “Duré, te llevaste a mi sobrino” y mostró una cartulina con la foto de un soldado y anotaciones en marcador (se ve en fotos de los diarios). Intentaron crear una ovación de “a-se-sino, a-se-sino” pero nadie se prendió. A mi izquierda, una tandilera dijo fuerte y socarronamente “se ríe”. Yo, al dirigir la mirada a los cinco de la defensa, y ver caras más que serias, le pregunté intrigada “¿quién se ríe?”, miró a la nada y no me respondió. Más tarde, la misma dijo “se ríe para no llorar”. A decir verdad, en el único momento que vi sonreír a mi padre fue no bien entró, cuando aparentemente el abogado le comentó algo para que se relajara. (El segundo en que entró y tuvo miles de fotógrafos parados al fondo y una tribuna de 48 lugares casi completa –no éramos 200 como dice Página 12- se lo vio DURO y con mirada transparente, dentro de sus ojos pequeños llenos de angustia.) A la que sí vi riendo a carcajadas dentro y fuera de la sala, fue a una chica de suéter bordó con cuello alto y pollera en varios tonos que se sentaba tras el escritorio de la querella y fiscales, al fondo, contra la pared. A las 9:55, ¡por fin! Ingresó el tribunal. La misma señora, que portaba boina y poncho, se dejó escuchar “te quiero, Rozansky”. Otra de las frases interesantes que escuché fue “mirémoslo fijo”. La energía que flota en la sala es bastante densa. Necesitamos muchos ángeles para contrarrestarla. Más tarde subo el resumen. Besos. Y, la historia continúa mañana, no se olviden!!

1 comentario:

  1. Me da mucha bronca cuando la gente sigue la corriente por moda, por ignorantes, por conveniencia o por varios motivos que no pueden llamarse verdaderos motivos. Un motivo tiene que ser algo que te hace hacer las cosas mejores para todos, tirar todos juntos para delante y no hundir a la gente que vale la pena.
    Y si, mirenlo fijo, miren a la persona mas correcta que conoci durante 29 anios.
    En el mundo hay injusticias y uno tiene que vivir con eso muchas veces, pero hay un limite, los derechos humanos tienen que aplicarse por igual, acaso es humano como lo tratan a Ale? no, es peor que injusto, es denigrante, no se merece ser tratado como un asesino, poque no lo es, se merece tener su vida diaria de nuevo y poder dejar atras todo el sufrimiento que le hiciron pasar durante estoS anioS.
    Gaby.

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